El médico citó a todo el país en su consulta, en el policlínico de la calle Reina, frente a la Iglesia «El Sagrado Corazón de Jesús». El informe oficial de sus dedos temblaba. Levantó la vista buscando la voz perdida y dijo a los once millones de cubanos: …el diagnóstico se confirma. ¡Es cáncer!

ACRey.