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La cola del hambre


Fuente de foto: Baracutey Cubano
Ya sabía que existen en España lugares para ofrecer comida gratuita a los que necesitan comida gratuita. Esos mismos. Los homeless, los sincasa. Hoy hay que sumar a los unemployed, a los sinempleo.
Así vi tremenda cola en un centro de esos de comida brindada, ayer que hacía sol, calor, y ya el invierno comienza su retirada. La cola llena de gente, como no puede ser de otra manera dado que no son perros los que se apiñan, se extendía 60 metros. Finalmente llegó la policía para imponer justicia en el orden de los platos, uno a uno.
En Cuba existen colas de centenares de metros por las cosas más insignificantes e inimaginables. El tiempo allá es un chicle. Y cuando entras en la masa elástica que nada huele a fresa ni a menta, lo mismo importa un minuto que un día entero para la adquisición de una simple jaba (bolsa), como cuenta Hilda Molina en uno de sus últimos posts.
Pero aquí, en España, no es común ver colas más allá del cuarto de hora. Tampoco ver a gente de rostro rígido bajo un abrigo protector que cuesta alrededor de 250 euros. Basta mirar por arriba, más bien, mirar de frente a la gente de la cola del hambre y descubrir que el nivel de la ropa con clase ha aumentado.
La verdadera crisis la tienen en el cerebro los que deciden a quién prestar, qué prestar, a quién despedir, a quién contratar. O sea, rentabilidad. Ya el Estado y la Caridad, darán de comer.

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2 comments on “La cola del hambre”

  1. aquí nada mejora, amaury, no tiene arreglo, ayer mismo estaba en tremenda cola en un P-13 en el Parque de la Fraternidad, primera parada, y el tipo arrancó con la gente colgada de las puertas: típico paisaje de cuando los metrobuses no llenaban las calles habanémicas,,, pues sí, con metrobuses «por una ciudad mejor» la gente sigue colgada y sudando como sardinas enlatadas en pleno 2009…
    no quieras ver paisajes más tristes de las colas en los tétricos restaurantes en moneda nacional que tienen mucho de «comebarato», de comedores sociales… en 23 y 12 las ofertas mejoran, pero sólo allí, y en lugares muy determinados: si te adentras en el Cerro o en Bahía, o en 10 de Octubre completico: nada de nada… miseria infinita…
    por eso, como dicen los aldeanos: HASTA CUÁNDO!!!

  2. El estado cubano conoce perfectamente el estado calamitoso del transporte, la alimentación, la salud, la educación. Y sólo entrega propaganda y mano dura para que los descontentos cubanos no se subleven, ni se reúnan por su cuenta para quizás así aliviarse a sí mismos.
    El estado cubano tampoco hace nada por el simple hecho de que si los cubanos están preocupados por sus miserias no tendrán tiempo ni hambre de ambiciones políticas. Cosa que sería siempre una espina terrible para quienes gobiernan.
    No es HASTA CUANDO, sino CÓMO PONER FIN A ESA SITUACIÓN por nosotros mismos, ya que el gobierno no lo va a hacer.
    Un abrazo Lia¡
    Saluda a Orlando¡
    Cuídense¡

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