Desde las 4 de la madrugada no duermo. Así que a las 5 me levanté, y me he tomado un poco de blog con agua. Era como tener un motivo oculto, que necesitaba tragar, o que necesitara de pantalla blanca, blanquísima. Dí vueltas en la cama hasta que quedé como una oruga en la sábana, para beneplácito de algunos que ven mariposas en todos lados. Y aquí estoy. Volando en la red con ojos de buey en las alas, insecto entrañable que abunda en los campos de Cuba. Ahora son las 7.