El amigo

Para el amigo sincero

que me da su mano franca…

José Martí.


Es de vibrar
la quietud de la mota
que reconforta
el paso alumbrado
la neurona a vínculo
formar parte de algo que nadie sabe a dónde conduce
Es para llorar
Es porque de Martí el leopardo
creció y comió guisantes
porque la vela y tú
se prendieron en un portainciensos
como rezo de amistad
diatriba de la conjura
de los iluminados
Porque lo digo yo
La mano franca o blanca
o de plata
un pie de palabra
cuerpo presente si la vida vuela
o porque vuela la vida
Y nosotros
Es como para escribir un poema
del piano una declaración
notas que noto presentes
en los pentagramas
aquel renglón de un episodio cualquiera
de vida
como almendra vieja
Es de exaltar
la necesaria ficción de un abrazo
la voz premeditada
el cuento mío
y el vuestro como camino
Sinuoso andar que nos convida
a reunión de nueces
como piña
uno
solo nosotros como una piña
fruto de la amistad
Es de amigos
es perfecto
la voluntad y el nido
el afecto per se
el respeto
el mar
allá a lo cerca
a.c.rey.03.2009

Hay 2 comentarios

  1. papelbit

    Por eso mismo no menciono nombres. Esto entra en el capítulo del olvido. Rectificaría el post. Pero no tiene gracia.
    Mis amigos de Estados Unidos (que los tengo) son de los mejores por convivir juntos aquellos años de la Lenin.
    Pero escribí este poema pensando en los amigos inmediatos que me soportan a menudo, en tiempo real, para bien y para mal. A los que hoy influyen en mi vida y provocan estas cosas egocéntricas de amistad.
    Un beso, elenita¡


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