Conversación en la trastienda

Por motivo del post «La Habana que duele», recibí un correo de la señora Maria Gina Valero  -tengo su aprobación para citarla – y hago un post con su email y la respuesta que le envié. Me resulta muy interesante lo que hemos hablado, el tono o la forma educada de mostrar lo que pensamos, y es por eso que me decido a hacer público esta conversación. También, porque hay muchas cosas que hablar o decir, y no tenemos todas las respuestas con nosotros. Creo que enriquece mucho leer las más variadas de las opiniones, eso, al final, nos debe acercar a la verdad.
MGV – Lo lamento mucho pero aunque la historia me juegue una mala
pasada…la documentación que tengo sobre la Habana en el pasado y en
general sobre la isla, no se atiene a inocentes luces de neón.(Casinos
y toda una serie de cosas que marcaron una época y una forma de hacer
negocio) lamento muchísimo pero no creo que todo lo que brille sea
digno de elogiar con nostalgia, dudo mucho que el paraíso fuera una
opción en algún lado , pero lo que si puedo creer es que a nadie se le
puede imponer un estilo de vida.
LA LIBERTAD ES JUSTICIA Y DIGNIDAD. Sin estas dos posibilidades es
imposible la vida humana.
tenemos la obligación de hacer un RESET, pero con todo y con todos y
esto nos incluye, hay que saber que no todo tiempo pasado fue
mejor…AHORA ES UN MOMENTO PARA SER DE VERDAD DIFERENTE.
Suele pasar que el papel aguante todo y esto suponga no mojarse mucho
pero cuando los discursos se los aplica nuestra propia persona,
podemos dado el caso y con muchas no, que la cosa sea que todos y cada
uno en el lugar del mundo en donde estemos y por las razones que
estemos, sepamos menos de lo que creamos y sobre todo, solo estemos
siendo parciales en la mayoría de los casos.
El hombre siempre sobrevive, esto no me lo invento , aquí estamos…A
QUE PRECIO?
ACRey – Lo interesante de todo esto es ver cómo se pueden hacer tantas interpretaciones sacando del contexto de un pequeño texto una referencia a un pasado iluminado. Usé las luces de neón para, por oposición, resaltar que la habana está a oscuras. Me preguntas de alguna manera, ¿es un símbolo de bienestar tener lueces de neón? No. Para nada. ¿Era mejor haberlas mantenido como antes, que tener hoy una habana a oscuras? Sí. Creo que sí, visto lo visto.
Asumes que las luces de neón significan casinos, negocios turbios. Sí. Pero cuando escribí eso tuve la imagen de los carteles publicitando negocios, por ejemplo, en Galiano, Zanja. Recuerdo que veía mucho y me llamaba la atención un cartel en Zanja de una tienda llamada «La Lamparilla» o algo así, naturalmente, solo se veía el cartel, muy grande por cierto, pero apagado.
La continuación de tu comentario se basa en el hecho, que das por sentado, que hice referencia a cierta virtud de los negocios ilícitos, a los casinos, al juego, etc, sinónimos de neón y un poco más allá hasta de las Vegas mismas, porque sólo se necesita un hilo para tirar del carrete, ¿verdad?
Entonces, siguiendo la corriente de tu comentario, por supuesto que todos sabemos menos de lo que creemos, y generalmente cuando alguien opina de algo es porque está convencido de que puede opinar, de la misma manera que siempre se será parcial en algo, porque no todo es resumible, ni todo es contable, ni nadie lo sabe todo para contarlo en la inmediatez de un texto. O sea, todos los criterios son parciales, es por eso que hay conversación, y ésta se acaba cuando todo está dicho y todo deja de ser parcial.
Es más. Creo entender lo que me dices en tu comentario pero quizás en realidad me he alejado en mi respuesta y tú te referías a otro tipo de cuestión, u otro tipo de iluminación tal vez. Por ejemplo, tu última oración siento que queda suelta del resto del comentario, por lo que pudiera interpretarla aparte. Y eso me dice que no queda claro a que hombre de refieres, ¿hombre cubano?, ¿hombre universal?, ¿el hombre todo? Pudiera pensar que el hombre de África, por decir alguna parte, ciertamente sobrevive, al precio de que otros tengan lujos. Esto no es una novedad, ni siquiera es un planteamiento comunista, ni de izquierdas, ni nada, es un hecho.
De todas formas, podríamos seguir conversando, toda la vida, o para siempre, que quizás sea más real.
Saludos¡

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