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Poesía: La vida sinfín

A los padres de Bencomo, que me trataron como a un hijo.

Él murió de cáncer.

Ella murió de amor.

Si los pájaros lloran
la tempestad se avecina
Si la melancolía canta
no hay parecer
Si las estrellas son observadas
por una mirada fija
y la voluntad se quiebra
Cuando se quiebra la voluntad
no hay parecer
Si la infartada vida
se escurre entre los dedos
como un ardor
Si las manos son pañuelos
de seda y algodón
Si las ramas vienen del cielo
que encapota
la piel es lágrima
y la lágrima es piel
de mango y melocotón.
Si la tristeza de nube
eclipsa a la sonrisa
Si los ojos se ciegan
de luz
de lluvia amarga
Si se muere la suerte
como un dolor
la soledad vive despierta
y la voz ya no es voz
ni álgida respiración
Si marchitan
Si adolecen
Si dormitan
Si florecen
el tiempo muere de tiempo
de provocación
como arena
de reloj
el vacío se llena
de velas apagadas
viejos recuerdos con cintas
un abrazo
un beso
una flor
a.c.rey.1998