El Grupo Pixel de Zaragoza me invitó a presidir una charla sobre la configuración básica de las cámaras fotográficas. Gracias a Miguel conocí a otras personas apasionadas por la Fotografía, esa pseudociencia enigmática que captura la realidad para digitalizar momentos que no se volverán a repetir. Claro. La Fotografía.

La charla se apoyaría en uno de los muchos vídeos que hay en Youtube del afamado fotógrafo José Benito Ruiz, exactamente aquel que habla sobre la configuración básica de la cámara según su propia experiencia. Y ahí nació el debate sobre cómo es mejor o no la configuración de las cámaras digitales.

Primero. Comparto mi opinión al respecto.

CÓMO CONFIGURAR LA CÁMARA

Todos estamos de acuerdo en que hay dos configuraciones a tener en cuenta: la configuración objetiva, estática, la que rara vez se vuelva a tocar, y la configuración subjetiva de la cámara. Subjetiva porque según el fotógrafo será de una manera u otra, claro está, según su creatividad y lo que espera conseguir de la sesión.

Se puede hacer una configuración objetiva óptima leyendo el manual del fabricante, pero a medida que te familiarices con la cámara algunos de esos parámetros cambiarán según tus gustos y experiencia. Por ejemplo, configurar el paso de diafragma a 1/3 ó 1/2, permitir toda la escala ISO de la cámara o quedarte con las más comunes, etc.

En la configuración subjetiva se encuentran las variables que afectan a una fotografía, su calidad o expresión artística, como la profundidad de campo, el tiempo de exposición, la sensibilidad ISO, y otras configuraciones preestablecidas o la configuración Manual, en el dial de la cámara.

Mi grano de arena empieza aquí

Las cámaras analógicas eran completamente manuales. Es decir, para hacer buenas fotos había que conocer muy bien qué se estaba tocando en la configuración de la cámara para que al final la fotografía fuese buena. Como principio. Porque luego una parte importante del resultado final estaba en el laboratorio químico. Como final.

Luego llegaron las cámaras digitales, y entre todas las opciones posibles, generalmente han mantenido la opción Manual en que el fotógrafo decide al 100% todos los parámetros de la foto. Es decir, profundidad de campo, ISO, tiempo de exposición, temperatura de color, y la tan rara y escurridiza sensor de medición de la luz.

A partir de aquí, cualquier otra configuración siempre tendrá un porciento de automatismo que decide la cámara. Y esto es un problema filosófico para los más eruditos. ¿Es mejor o peor una foto porque se haya tomado con cierto automatismo de la cámara? ¿Soy menos o peor fotógrafo porque no hago fotos en Manual?

Lo que yo pienso es que el resultado final de la fotografía depende del concepto artístico del fotógrafo, lo que quiere transmitir, y el valor que aprecie quién mire la foto. Está claro que hay unas fronteras mínimas o insalvables dónde los que saben reglas de composición y diseño de la luz en la foto, aprecian poca profesionalidad, calidad, o espectacularidad.

En el fondo, una buena foto es una foto buena porque dice algo. Así de sencillo. Después de decir algo, miramos la parte técnica de la foto y si pudo ser mejorable o no. Si existiese un atisbo de mejora entonces la foto no es perfecta. Y hay que seguir intentándolo.

Sobre la comprensión técnica de las Cámaras Digitales

Uno de los pilares de la fotografía digital de hoy es la facilidad impresionante para hacer buenas fotos con el mínimo de conocimientos técnicos. ¿Por qué? Por que las cámaras digitales son automáticas, o tienen programas semiautomáticos para la mayoría de las situaciones fotográficas. ¿Esto es bueno o malo en la Fotografía?

Lo primero. Para los fabricantes de cámara es perfecto. Mientras más gente crea que puede hacer buenas fotos (y las pueden hacer) más cámaras venderán. De hecho, ¿cuántas buenas cámaras no han quedado abandonadas en un cajón, por aburrimiento o incomprensión? Muchas.

Esto último es válido también para los móviles. De otra manera no se entiende la evolución espectacular de las prestaciones técnicas de las cámaras de los móviles. De hecho, para acercarse cada vez más a las réflex en calidad fotográfica, ya se fabrican lentes especiales para móviles, y otros atajos tecnológicos.

Lo segundo. En ciertas situaciones la cámara automática o semiautomática no responde bien para pretender hacer una foto buena (no digo perfecta), y es cuando se necesita echar mano a la configuración Manual.

Pero también se da el caso en muchos profesionales que, a pesar de los posibles automatismos que simplificarían la vida y agilizarían una sesión, prefieren siempre disparar en Manual, porque tienen plena confianza en la configuración Manual y comprenden lo que hacen. Y sospecho también porque entra en juego o en duda la profesionallidad.

Me preguntaban por mi método

Creo que soy un fotógrafo ecléctico. Todo me interesa en todo momento. Y por eso siempre llevo la cámara en AV (Prioridad a la Abertura) con ciertos parámetros, por agilidad. También porque pongo especial atención en la profundidad de campo (F) por esa obsesión de lograr la tercera dimensión desaparecida en una obvia foto 2D.

Eso no quita para que en ciertos momentos o cuando dispongo de tiempo suficiente configure todo en manual para lograr la Foto. Y en esos momentos, no hay otra forma de hacer una buena foto que en manual.

Para situaciones de velocidad y movimiento utilizo prioridad a la velocidad (TV) como era de esperar. Y cuando la cámara no entrega lo que busco paso a Manual. No utilizo ninguna otra configuración posible de la cámara. Ah, sí. Vídeo. Grabo mucho vídeo, algo interesante, porque la configuración objetiva de la cámara la tengo para Vídeo.

Sobre todas estas cuestiones hablamos en la charla con el Grupo Pixel, en un breve espacio de tiempo. Tan poco tiempo, que más bien diría todo lo que pude haber dicho, y no dije.

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