Vacas a la vista

Alquilamos un coche en Terceira y recorrimos sus pueblos. Es decir, dos ó tres pequeñas ciudades. Por el camino, no veíamos más que vacas. Como una vez me dijo una amiga argentina, había vacas como flores. De hecho, visitamos una fábrica de queso, naturalmente queso de vaca. Recuerdo los moldes y la gente trabajando en la fábrica a través de una cristalera. Nos dijeron que había un mirador, y fuimos. Justamente desde allí se veía prácticamente toda Terceira, y cómo no, vacas a lo lejos, encerradas en espacios vallados con piedras.

Vacas libres

Sí. En la medida en que podían, las vacas eran libres dentro de un recinto empedrado. Mucho pasto y pocos árboles, excepto en el monte Brasil. Terceira desde el cielo como un mosaico. Hasta que nos encontramos a una vaca en la carretera. Ver para creer, y preocuparnos un poco.

Una vaca es una vacaY un plato es un platoPero nada como una vaca en un plato

Turismo

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *