El Autor


Sobre mí

Soy Amaury Cabrera, español de origen cubano. Soy, por orden de aparición: Poeta, Escritor, Ingeniero Industrial, Emigrante, Fotógrafo, Filmmaker, y empresario Autónomo. Toda esta experiencia la puedes encontrar en papelbit.com, amaurycabrera.es, y en acmedia.es, a través de toda mi producción como creador para clientes y para mí mismo.

Desde 2002 papelbit.com ha sido y es el repositorio de mi creación literaria en forma de poesía, cuentos cortos, opiniones políticas y críticas sociales de todo tipo. En resumen, pensar y opinar es lo que me mueve, lo que alimenta mi creatividad y la expresión artística en los medios a mi alcance y que he aprendido por sí solo. Escribir fue innato, pero perfeccionado en un taller literario en la Habana al estilo de Operación Triunfo, pero sin cámaras y sin público. En 2020 convertí el dominio en Revista Cultural.

Dada mi producción fotográfica, actualmente muy por encima de la escritura, tomé la decisión de unir ambos mundos en amaurycabrera.es. Mi curiosidad es gigante y por eso experimento incansablemente todos los temas posibles en fotografía. Esto de alguna manera quiere decir que no me preocupan las etiquetas, me cuesta verme catalogado en una etiqueta. Pienso que las «Etiquetas» te quitan libertad de un plumazo, te simplifican, te limitan. Lo único que sé es, que haga lo que haga, debe expresar lo que siento, el cómo lo veo, cómo lo imagino, y qué me provoca.

En Instagram puedes seguir mi cuenta: @acabrerarey

Fotografía

Me encanta crear imágenes atmosféricas y poéticas, sea el tema que sea. Me provoca una satisfacción tremenda saber que la fotografía puede otorgar belleza a cosas inicialmente feas, que la fotografía puede crear un ambiente determinado, desear un cuerpo, imaginar una historia que continúa más allá del marco de la foto.

Por eso en fotografía los temas que he trabajado son:

  • Paisaje
  • Retratos
  • Streetphoto
  • Turismo
  • Industrial
  • Erotismo

Industrial

Gracias a mis conocimientos de ingeniería muchos de mis clientes son empresas industriales, pero no por la técnica, sino por el entendimiento de sus problemas, la posibilidad de aportar una comunicación diferente acerca de la industria. A medida que visito industrias de todo tipo voy capturando imágenes. Es muy interesante ver cómo algo inanimado se anima, como un ambiente de caos se ordena por obra y magia de la fotografía.

Turismo y Paisajes

He tenido la inmensa suerte de conocer otros países, y mi fotografía turística responde más a un estado casual de visita en un sitio que a trabajos profesionales para empresas turísticas y de publicidad. El Planeta en sí mismo es espectacular, y no hago más que fotografiar lo que hay de manera simple, buscando la mejor composición y la luz que reinterpreta la escena. Pero en turismo no sólo tiene lugar el paisaje, sino también las ciudades y pueblos, la gente con sus costumbres y tradiciones, tales como son, sin artificios.

Streetphoto

La fotografía de calle, o callejera, me encanta. La capacidad que tiene la vida, las cosas, los objetos, las personas, para superponerse en una suerte de instantánea irrepetible, es fascinante. Sin embargo, las buenas fotos de la calle son realmente difíciles de conseguir, hay que unir velocidad, tiempo en un lugar, e inteligencia para dejar margen a la reinterpretación de la imagen, capturar esa cosa que nadie sabe qué es, pero que funciona, eso que amplía el significado y la dimensión de la escena. Aún no soy ni de lejos bueno en Streetphoto, pero queda el alivio de lo siguiente, la foto callejera más pura al más puro estilo compositivo de un fotograma de la vida real. Es bastante, raya con la fotografía documental y periodística, y aquí puedo decir algo más.

Retratos

Cuando enfrento una sesión fotográfica con personas, suelo dejar aire a la improvisación. En el 90% de los casos no sé qué me espera en la sesión, no sé el lugar ni la luz. Me muevo, como cazando, mientras el objeto de la sesión se mueve igual, tal como es, según lo que sienta, bajo unas pequeñas directrices de composición en la escena. La fotografía de estudio la he trabajado en la medida en que monto un estudio en cualquier lugar controlando la luz natural, el flash, o sendas luces continuas, y utilizando como fondo, telas, o los fondos naturales mismos que encuentro a mi paso.

Como fotógrafo, trabajo de la manera más natural posible, aprovechando al máximo la luz ambiental, sin maquillaje muchas veces, y otras, mínimo. No retoco en Photoshop, los cuerpos son como son, con sus arrugas, cicatrices y estrías de la vida y la maternidad. Los defectos son hermosos y dicen mucho de las personas.

Erotismo

Lo más hermoso sobre la faz de la Tierra es el cuerpo de una mujer, transmite todo lo que la vida misma necesita para avanzar, «belleza, fuerza, inteligencia, armonía, dulzura, ternura, fragilidad y resistencia por igual», sin dudas, las mujeres son el punto de partida, el nacimiento mismo de la creatividad. Por supuesto he retratado a hombres, pero menos. Y algo nuevo para estos tiempos de libertad y desenfreno, he retratado a parejas en los momentos más privados, capturando así una mirada intimista en la relación de una pareja. Y esto último es sumamente interesante. Solemos darlo todo por sentado, solemos dejarnos llevar por la rutina, la inercia de la vida misma en una sociedad acelerada. Pero si pusiésemos una pausa, si mirásemos qué ocurre en una pareja cuando el amor aparece, cómo se relacionan compositivamente los cuerpos, sería otorgar al acto en sí otra dimensión, una perspectiva humana que nada tiene que ver con la pornografía, una visión creativa de movimiento y luz, una humanidad intrínseca muchas veces vista en Cine, pero no tanto en una foto como congelación del tiempo mismo, en el amor mismo. Esto es fundamental. La fotografía erótica y sensual no es pornografía. Hablamos de una mirada no explícita de la humanidad misma de un cuerpo, la mirada fotográfica de una relación en pareja, el cuerpo tal como es de una mujer o un hombre en un acto desafiante a las reglas mismas. Dicho esto, las personas serán siempre para mí una fuente inagotable de inspiración, admiración y respeto.​

Sobre las aristas de las libertades sexuales de cada cuál, naturalmente no decido, dejo hacer, y los fotografiados son los que proponen sus gustos de manera general. No soy quién para coartar la libertad de las personas, tan sólo soy un mero documentalista de la humanidad de cada persona, cómo es, qué hace, qué siente. En cambio, no me pregunto porqué, para qué, cómo o para quién, desde la misma creación artística y su representación. No puedo censurar ni autocensurarme, ni justificar mis creaciones ya sean en literatura o fotografía, a la expectativa de una crítica o aceptación según tu interpretación de lo que ves, según tu credo político o religioso. No estoy en sintonía con los gustos de muchas personas acerca del sometimiento y el dolor, por ejemplo, pero como fotógrafo me interesa capturar como he dicho anteriormente la humanidad de las personas, sean como sean, y de la forma más bella posible.